Estoy atrapado en un
ciclo grande y constante donde rara vez ocurren cambios, en la eterna repetición en espiral que me acerque a una coincidencia. Quisiera tener la habilidad para componer una
canción que vomite todo lo que me pasa y cantarla en mi mente cuando no tenga nada
que hacer y nadie me vea ¡A la gran púchica!
La luna ya va de
bajada, los lobos no tienen furia y tengo mucho tiempo para elaborar teorías
baratas acerca de las relaciones amorosas. Me fascinaría que una relación con
una chica comenzara con intensidad y lujuria para después entrar en una pausa, salir
adelante y para arriba, retomando la lujuria inicial hasta que se convierta en
amor, se quede flotando en el aire mirando a la eternidad a los ojos y cayera
intensamente en picada, en ternura sin amor, en el vórtice de la muerte e intentáramos
recuperarla con la lujuria pero esta cosa loca que llamamos amor, casi siempre
hace lo que le da su re chingada gana.
Hoy fue miércoles de
mercado y no recuerdo a ninguna de las señoras guapas a las que les surtí el
mandado, porque mis pensamientos los abarca en su totalidad las imágenes de una
chica hermosa que llegó cerca de la hora del cierre, mientras empacaba la
mercancía que sobró. Su pelo era castaño claro como un elote, los ojos de un verde
aguacate que brillaban en la piel almendrada de su rostro, era naturalmente
hermosa.
Al atenderla, ella fue más amable que yo, y la plática fluyó con facilidad sobre
temas que no tenían mucho que ver con las verduras, sino que me preguntó sobre
la canción que sonaba en las bocinas de la computadora y me sentí cómodo para
hablar con ella, explayarme e intercambiar unas sonrisas, algo raro en mí. Comentó de manera casual sobre algunas películas
que acababan de estrenarse y tenía ganas de ver, de las que yo no había
escuchado nunca su existencia, y en mi fértil imaginación era una especie de insinuación
para invitara al cine, pero es algo que solo apenas se me acaba de ocurrir ya
que en el momento ni siquiera me pasó por la cabeza.
Vestía una blusa ligera
de tirantes color fiusha, pantalones que no pude identificar de que tela eran
por culpa de sus perfectas curvas, huuf ¡cómo las recuerdo! Terminamos nuestra
interacción verdulero-clienta con miradas repetidas, curiosas y prolongadas. Me
pagó, se despidió e hizo que le dijera mi nombre y me dijo que ella se llamaba
Esperanza. Me enamoré de inmediato o algo parecido, estoy seguro que el próximo
miércoles dentro de 15 días la volveré a ver, es algo cósmico con planetas alineándose
y un destino manifiesto.
No puedo
dormir, tengo los pensamientos alborotados y una especie de agradable dolor de
muelas en el corazón.
Estoy pasando por momentos difíciles, no tengo novia para satisfacer mi deseo constante y mis amantes nunca se acercan a los niveles de necesidad. Además, estoy enfrascado en un trabajo donde corro el riesgo de ser tachado de incompetente.
Trabajo de vigilante en una montaña cuidando un amplio terreno sembrado de aguacates, supuestamente estoy involucrado en un proyecto para hacer del lugar una granja con hortalizas orgánicas, un estanque con peces, captación de agua de lluvias y construcción de un centro de capacitación para enseñar lo que haremos con este lugar. Todo suena hermoso y amistoso con la naturaleza, pero el proyecto avanza muy despacio y el puesto de líder de proyecto para el que me contrataron poco a poco se ha devaluando al del vigilante del huerto. Como tal, no me ha quedado otra opción que conseguir la cerveza y el alcohol más barato para ver crecer los frutos del aguacate y el desarrollo del proyecto.
El dueño del bisnes es un tipo inseguro, presumido, intolerante, incómodo y con un poco de educación militar ya que hay en su familia algunos generales o wachos de alto pedorraje. Tiene una agresividad inofensiva y tengo que soportar alguno que otro insulto barato. Fue educado para mandar y hacer prácticamente lo que le venga en gana.
Pero mi jefa es la mujer más trabajadora y bondadosa que he conocido en mi miserable vida, sus pensamientos y acciones son lógicos y avanzados. Trabaja con bondad y produce frutas y verduras orgánicas para una empresa que no le interesan ni la bondad ni los cuidados a la madre tierra. Vende sus cosechas con esmero a gente adinerada que acuden dos miércoles de cada mes a un restaurante francés.
Mañana es miercoles y montaremos una especie de mercado rebosante de verduras en la entrada donde los acaudalados se sienten como si estuvieran en misa, piensan que al comprar estos productos sus almas están salvadas y hablan orgullozos de lo lindo que es comer sano y ayudar a la naturaleza.
Es divertido ir a esos tianguis, siempre caen bien los cambios de rutina. Me gusta verlos en su hipocrecía, no creo en su bondad ni en su consternación por el planeta, pero casi nunca digo nada, los largos días en silencio en las huertas de aguacate me hacen sentir como si no pudiera encajar con el resto de la gente, si no pudiera establecer una comunicación personal más allá de la transacción comercial de las verduras, También aprovecho para echales miradas indecentes a las clientas que acuden constantes, en su mayoría son mujeres, guapas señoras acaudaladas de la ciudad de Antigua Guatemala, criadas y algunas chicas hipsters que estan en la onda vegana orgánica.
Mis patrones me han tratado con flexibilidad para salir del terreno, pero la mayor parte del tiempo paso buen rato solo, y a mi mente le da por divagar constante. Pienso mucho en mujeres, en las clientas que proveen la mayor cantidad de mis cosechas masturbatorias, pero tambien pienso en una socieedad nueva, fantaseo con historias y filosofeo hasta que puedo visualizar imágenes en las lárgas caminatas en los perímetros del huerto. Últimamente creo haber encontrado respuestas para cuestiones como la vida y la muerte, pienso en ciclos, en edades, eras y todas esas cosas. En todos los errores me han acompañado y me han ayudado a llegar hasta este punto. Me caen revelaciones de que los vientos están a mi favor y que pronto conoceré a una mujer que me conquistará con su candor.
Cosas interesantes han pasado los últimos días, he ido a un par de fiestas
que han sido todo un éxito en donde tengo la teoría de que contribuí para eso,
es decir, no me siento un party guy
pero estoy seguro de haber sido el alma de muchas fiestas, me han contado que muchas
de ellas mueren después de nuestra partida.
A mí me gustan un chingo las fiestas, las pedas rutinarias están ok, pero en
las fiestas es donde fluye la euforia del alcohol y las relaciones sociales no
son tan nefástas y enfadosas, sino que estas con quienes quires estar y se siente el placer de la vida.
Aunque
claro que también hay quienes viven para los fines de semana y de lunes
a viernes es un martirio, atrapados en la rutina, contando las horas para que
llegue el ansiado viernes y poder irse a pistiar. En lo personal a no me molesta la cotidianidad, creo que la rutina es una
buena forma de crear buenos hábitos, pero algo en lo que todos coincidimos es en la incineración de la fiesta.
Mis festividades favoritas son las personales, bodas,
los cumpleaños, los bautizos y los funerales (de otros), y en lo general esos
momentos íntimos que se comparten con los amigos y esos jueves de terror en los
que la vida se bebía intensa. Madrugadas etílicas soportadas estoicamente el
transcurso de un viernes matando el día en las redes esperando que caiga la noche
para conectar con el fin de semana. Hasta que llegó el pinchi Torito para que
la banda se paniquió y dejó de salir a bien de exigir un mártir que se
sacrificara en sobriedad (¡PUAJ!) para que no nos joda el estado.
Las próximas semanas se avecinan muchas fiestas creo que la agenda está
cubierta para toda la cuaresma (Ja, la ironía) y espero disfrutarlas como lo he
hecho enlas anteriores. Yo creo que el
punto de elegancia en un fiesta es llegar con traje y lentes oscuros cargando una
rama (fue algo que leí alguna vez en un chiste de Jis y que realicé en alguna
ocasión como una iniciación para ser el alma de la fiesta). Creo que un elemento
importante es llegar élegamente tarde, sin perder el tiempo para hacerte el
importante, pero sí, tomándote lo necesario para hacer las cosas sin prisas y presiones
mientras no llegues después de la media noche no hay pedo.
Afortunadamente la gente cercana compartimos gustos musicales por lo que
generalmente cuando alguien se encarga de poner música suele ser confiable y si
no, nunca faltan las intervenciones para poder poner algunas rolas que animen
más la fiesta. En una carne asada con unos compas de Sinaloa me apoderé de la
lap y empecé a poner canciones mezcladas del You
Tube en una técnica que me enseñó mi amigo Nono y que llama DJ-TUBE. Que
consiste en abrir dos ventanas con diferentes rolas, echar a que corra una y
después bajarle el volumen a la segunda ventana en lo que pasan los 5 segundos
de publicidad y después meterla en el
momento justo (Yeah). Aunque es algo realmente lógico y que seguramente todos los
viciosos de la música y de internet ya habíamos pensado antes. La clave poner las rolas correctas en el momento justo. El atreverse a conocer personas nuevas y crear sinapsis reales fuera de las
redes sociales, establecer relaciones personales fuera de las pantallas de nuestros
celulares, eso es lo que me gusta de las fiestas, sentir que estas vivo y que
la música, el alcohol fluye y alguien pone una rola que pone a otro a
bailar, y comienza a moverse sin inhibiciones y las miradas se posan sobre ellos, y
los cuerpos se mueven involuntariamente al ritmo de beat, hace sed pero la
bebida está a la mano y si la noche se pone loca salen los shots o el mezcal que
catapultan la embriaguez a niveles nebulosos e insospechados. Lo que me ha resultado últimamente y me ha hecho sentime como todo un caballero es retirarme élegamente a tiempo, saber
captar el exacto momento en el que estas de aferrafter y darte cuenta que a
partir de ese momento la cruda de día siguiente se irá incrementando en el
doble (o triple) de proporción del tiempo que pases despierto (no digamos
pistiando, que es agregarle otra cifra)
Es viernes y la fiesta se respira en el ambiente, nos vemos amigos.
Si le damos un significado personal a la música, es cuando
deja de ser simplemente sonido de acompañamiento para hacer más agradable las
tareas cotidianas como manejar y lidiar con el tráfico, viajar en el camión,
trabajar, hacer el quehacer o bañarse; sino que al dotar a la música de
significado, al relacionarla a los momentos que van marcando nuestras vidas, es
cuando se convierte en alimento para el alma. Para mí 2013 estuvo lleno de
música que me ayudó a trascender etapas personales y dio color a mis
sentimientos.
No puede haber tal cosa como un mal año musical cuando hay
un disco de B.R.M.C. Aunque Specter at
the Feast no es la gran cagada, es
como la pizza, aunque sea mala, es buena. 2013 fue buen momento para que glorias de la vieja guarda 90tera regresaran
para darle dignidad a la escena musical de los 10s, cuya esencia es
una prolongación de la década anterior y ya vamos en el 2014; buenos discos de Oasis sin Noel (Beady Eye),
M.B.V que reventaron los oídos con su placahomónima, Pearl Jam y
una de las mejores canciones que han sacado últimamente, y donde
hasta NIN se dio la libertad de sacar unacanción feliz en un Hesitation Marks en el que sigue patente
su vertiente dance tras la bruma darks (sic) y su música que todavía me pone a bailar como loquito, unos Yeah Yeah Yeahs
de megahueva, pero también un muy agradable regreso de Mazzy Star cuyo Season of
Your Day se antoja para escucharse pedomirando el atardecer tirado en la playa .Kurt Vile se repite pero Wakin on a Pretty Daze
abre y cierra con dos rolotas viajadas de alrededor de 10 mn, MGMT ya hizo las pases conmigo y sonaron grandes canciones insistentemente en la radio (Major Lazer, Get Lucky, Icona Pop y Capital Cities)
En fin, esto fue lo mejor del año en estricto orden de importancia
5.- Kings of Leon - Mechanical Bull
Este disco se alcanzó a colar de último momento, su lugar lo
iba a ocupar Cults con Static pero al igual que la mayoría de los discos de esta
lista, no son maravillosos en su totalidad a pesar de que Cults logró a mi
parecer, la mejor canción del año. Los Followill se dejaron de mamadas y volvieron a realizar un disco honesto con el sabor de ese rock norteamericano que los caracteriza. Parece que sus canciones todavía tienen algo que decir y me he descubierto aprendiendomelas rápidamente y disfrutándolas un monton a pesar de lo choteado que este grupo pueda estar.
4.- Black Sabbath - 13
Desde que lo escuché supe que estaría en esta lista y a
pesar de que me vi tentado a incluir a Savages, Alt-Jo The Knife (cuyo Shaking
the Habitual fue lo único que me pareció no haber escuchado nunca nada parecido),
se supo aferrar entregando un disco clásico, old school cuya producción a
cargo de Rick Rubin, lo dota de un chingo de fuerza y en ocasiones me llegó a
parecer hasta grungero. Sus canciones son como si las conocieras de toda la
vida, clásicos instantáneos que aparecerán en futuras películas de Iron Man o
algo así.
3.- Of Montreal - Lousy with Sylvianbriar
Lousy with Sylvianbriar destila ácido lisérgico por todas
partes, aunque es más cercano a la psicodelia de Syd Barret que al frenesí
candy trip de Tame Impala, a los de Of Montreal pareciera que se les jodió el
cerebro y se quedaron en el avión, pero todavía tienen la coherencia para
seguir siendo uno de los bastiones de la psicodelia moderna sin caer en
tripeadenses malvibrosas como los Flaming Lips en su disco The Terror.
2.-Dr. Dog – B-Room
Atrapé una de sus canciones con el Shazam y me hice de su
disco 2013, no sabía que tenían más álbums y la canción que tagguie no estaba en lo
queacababa de bajar. Sin embargo B-Room
fue el disco que más escuché en todo el año según mis registros. Un material muy agradable que
apesta a retro, es como si los Beach Boys de los sesentas sacaran nuevo material. Suaves melodías aderezadas con un constante órgano hammond que ronronea a
lo largo de las 15 canciones que se pasande volada. B-Room es el álbum más completo como unidad conceptual de esta
lista (bueno, también el de Black Sabbath cumple el requisito)
1.- The
Nacional - Trouble Will Find Me
NO ES CIERTO jajajajaja, digo, sí esta chido el disco si te
gusta la onda romántica pero la neta el número uno de esta lista es sin lugar a dudas:
1.- Artic monkeys – A.M.
Tardaron 5 discos en que la mayoría de la audiencia los
tomara en serio y dejaran de verlos como una banda para pubertos pendejos y a pesar de que
no han decepcionado en ninguna de sus entregas anteriores, con AM presentan un
álbum en plena madurez. A pesar de que
la última mitad del disco es floja, lo demás es impresionante, himnos de
estadio, riffs que pueden sacarse fácilmente
en la guitarra y baladas pachecas para cantarlas a los labios mientras tomas
aire en la pausa de un beso prolongado.
No acostumbro a hacerlo, pero leí la última entrada de este blog, una patética y discursiva verborrea que escondía el temor natural al cambio y una especie de reclamo por no haber tomado la desviación y haber elegido seguir por el mismo camino de siempre.
Pero los caminos de la vida no son lo que imaginaba y todos llevan a un mismo lugar, la muerte. Así oh hermanos míos, es momento de que comience la música y emprender otro camino, porque sí alcancé a tomar otra desviación y mi vida ocurre de otra manera. Dejando de ser Godínez, he estado alejado de las computadoras (se me chingó) y he comenzado a vivir offline. Algunos dirían que no hay demasiada vida qué compartir, pero me mantengo activo. Acabó de alcanzar corriendo los 5 km continuos sin que me agarre dolor de caballo y aun mantengo una profunda vida interior. Pero no he tenido ganas de escribir ni siquiera un post, y la novela en la que estoy trabajando se quedó atascada en el 50 % del proceso de creación (¡Se quedó BUENÍSIMA!), así como tampoco se me ha antojado exhibirme en Facebook (y cada vez stolkeo menos) y lo más cerca que estoy de las redes sociales es el twitter donde ocasionalmente se me ocurre algún pensamiento digno de manifestarse.
Aun siento un compromiso con este blog, y el día que muera también morirá una parte importante de mí, así que celebremos la vida y la muerte en el MIXTAPE CELL ZTE
Lo nombré así en honor a la música que tenía mi celular y que me ya me habían enfadado, así que antes de eliminarla para cargarlo con nuevo material (¡Los 5 mejores discos del 2013 soonhay varios y están chingones!) hice está lista con varias joyitas. Aunque escuchándolo objetivamente, tiene un chingo de pop psicodélico y rolas viajadas, ideales para conducir en carretera o escuchar de regreso de la peda, aunque también hay algunas nuevas que he shazameado de varios lados y las clásicas obsesiones oldies y ondas ñoñas como She and Him, (I heart Zoey sighhhh) pero son muchas rolas y si no te late alguna, adelántale
hasta que te topes con una que te guste, no te estoy pasando chingaderas y son
canciones que han marcado este momento de cambio en mi vida, así que con estas
rolas, te estoy compartiendo algo de mi ¿Mejor que poner cualquier pendejada en
facebook no?
Como mi computadora está descompuesta y soy demasiado obsesivo, edité el orden las canciones en el celular (Android, obvio) así que lo ideal es quemarlas en un Compact Disc (jojojojo Compact Disc, que noventero) así en el orden que vienen.
Epílogo Lo de las almorranas no es cierto pero ¿saben algún shampoo chido para que no se caiga el pelo?
Llegamos cuando Kinky aún estaba
tocando. Un chingo de gente saturaba La Calle 2 para ver a Jagua... digo, Caifanes una vez más, como hacía mucho tiempo. Una nube de polvo y humo nos recibió y la música de los regiomontanos pasaba
apenas desapercibida mientras sorteábamos gente para encontrar un buen lugar.
El recibimiento auguraría mucho de lo que sería la tarde. En la cola de las
chelas, unos vatos se agarraron a putazos, el tiro fue limpio, soltaron muchos
vergazos conectando algunos y otros tantos no, pero la pelea no se ensució en
el suelo antes de que alguien llegara a separarlos.
La última vez que fui a un Reventour fue para ver a Quiero Club y mientras sonaba “Song
N°2” de Blur, me tocó presenciar
el nacimiento de una “bonita” tradición en este festival: “la guerra de vasos”.
La dinámica del concierto entre el cambio de bandas, era aventar vasos o gritarles
que “enseñarán chichis” a cualquiera que se atreviera a subirse en hombros para
ver mejor, ya sea mujer u hombre, y si no lo hacían la cosa era gritarles “putos
y apretados” hasta que ser bajaran, o bien, les aventaban chelas y tierra, y
así estuvo todo hasta que Caifanes
comenzó su ritual.
Abrieron con “Negro Cósmico” y no
pasó mucho tiempo para sentir el primer escalofrío con “Miércoles
de Ceniza” El sonido se escuchaba de la verga, entre tanta
gente en una explanada de esas dimensiones (se reportó una afluencia de alrededor
de 50,000 personas, para que se den una idea), nos encontrábamos demasiado lejos de las
bocinas delanteras y apenas adelante de las bocinas de en medio, "¡Que le
suban, que le suban!" era el grito uniforme cada que terminaba una
canción. A un lado de nosotros, un vato comenzó a recolectar vasos de cerveza
vacíos mientras se abría paso rumbo al escenario.
Las canciones se escuchaban ponchadas, pero no me refirió a llenas de
energía y electricidad que se desbordaba y contagiaba al público en sus
presentaciones de los noventas, esta acepción se refiere a su condición de desinfladas,
sin aire y sin voz, porque la neta, a Saúl Hernández le falta voz, pero la gente lo quiere por todo lo
que su música ha significado en sus vidas y por la misma calidad lírica e instrumental de sus canciones, y las carencias sonoras eran disimuladas por el
espeluznante sonido local, que quedó patente mientras interpretaban “Aviéntame”.
Antes de la presentación, en las pantallas del escenario había aparecido el
mensaje de "No tomar fotos con flash a Alejandro Marcovich porque le hacen mucho daño" debido a las secuelas
de un tumor en el cerebro que le fue extirpado hace algunos años.
Pero Alejandro se veía saludable y contento, con su típico sweater a rayas
horizontales, el pelo igual de largo pero más pelón; demostraba su renovado afectó
por Saúl en el escenario mientras tocaban “Los
Dioses Ocultos” y una especie de revancha al no haber podido tocar en su
pasada presentación en mista ciudad. Ahora, el gran ausente de la noche fue Sabo Romo, sustituido por el
músico cesionista Chucho Merchán, quien se encuentra recuperándose de una operación en el corazón (“No es una situación
de emergencia" informó el representante de la banda).
“Cuando veo a través del vaso”
Llegó el momento de “No dejes que” y el vato de la torre de vasos por fin había llegado
a las primeras filas y su torre de vasos se elevaba varios metros y se podía
ver a lo lejos.
“Cuando veo a través del humo”
Mientras tanto el sonido local hacia que el concierto se oyera de la verga y
la gente borracha se entretuviera ocurriéndoseles pendejadas como bailar “No Rompas más mi Pobre Corazón” con los
tambores introductores de “Antes de que
nos Olviden” o una chica en hombros que se atrevió a enseñar las tetas
mientras todo mundo trataba de encender sus modernos smarts phones y tomarle la
foto “pal feis” pero la chica logró mostrar las ubres sin que nadie captara el
momento.
Otra de las “linduras” de este festival fue la evolución de la Guerra de Vasos,
ya que ahora se les llenaba con tierra, piedras, chela barata ($35.00 la doble,
ergo, todo mundo bien pedo) y otros líquidos "desconocidos". ¿Dónde
creen que se mea un wey todo pedo en el concierto? Era una odisea sortear
la densidad humana para llegar a unos baños saturados; así que lo más fácil era
llenar un vaso y mandarlo a volar. El
agua de riñón se confundía con la cerveza que surcaba los aires en un festival
gratuito y pésimamente diseñado, que se les salió de control y muestra un
posible futuro para los festivales gratuitos realizados en esta ciudad (212 y Rock por la Vida). Así que nos fuimos al primer encoré porque “Se
nos iba el camión” según nos dijeron unos chicos que buscaban hacerse los graciosos
ante las deficiencias sonoras.
Pero sonó “Viento” y regresamos “for the good old memories”. El sonido en
la parte de atrás era ligeramente mejor que donde nos encontrábamos inicialmente,
así que para disfrutar los últimos momentos del concierto fui por a comprar una
chela para tomármela ya que me había enfadado de probarla “llovida sobre mí”, y
¡Oh ironías de la vida! En un festival organizado por una cervecería, se les había
acabado la cerveza, así que nos fuimos antes que realmente nos dejara el camión. Mientras
caminábamos a la parada, alcanzamos a escuchar a lo lejos (que la calidad no
difería mucho de lo que se escuchaba adentro) “Afuera”, donde no existíamos, solo adentro.